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domingo, 6 de abril de 2014

Rumbo a Tailandia... parte I

Tailandia... ¡qué lejos! Elefantes,mujeres jirafa con muchos collares, mercados, cobras, falsificaciones de alta costura, bichos, piñas, lluvia...

Muchas cosas se vienen a la cabeza cuando piensas en Tailandia, algunas agradables, otras no tanto y otras bastante polémicas y chocantes para la mente occidental pero hay una esencia y unos contrastes que pueden convertirse en la clave principal de como disfrutar de un viaje a esas tierras.

En este país hay que usar mucho más que el sentido de la vista, no vayas buscando plazas bonitas, boutiques enormes, ni grandes bares para tomar una caña, de eso allí no hay... y si hay y te dedicas a ello estas desperdiciando unas vacaciones.
Frutas típicas de la zona, la del dragón, lichis, durión, etc.
En Tailandia hay que combinar la vista, con el olfato, con el tacto, el gusto para la buena comida y con la intención de adaptarte a cosas que no estas acostumbrado a ver.


Llegamos allí el 19 o 20 de Julio de 2012, no me acuerdo bien por los JetLag y las escalas, la primera impresión es del aeropuerto Suvarnabhubi... no hay mucha diferencia entre unos y otros, pero este era uno de los que mas brillaba y mas colorido tenia de todos.
Al pasar la aduana ya ves el primer contraste cultural, la persona que te lo sella lleva una mascarilla en la boca, algo realmente muy asiático.

Las carreteras son un poco caos comparadas con las nuestras, parece que los limites de velocidad importan poco, se conduce por la izquierda como por ejemplo en las Islas Británicas... según ellos solo conducen a la derecha los países comunistas, como por ejemplo China.
En la ciudad el caos aumenta, las reglas de circulación se anulan del todo y allí pasa el que es más avispado y llega antes, los tuc tuc que son como motos con un carro detrás para mover a 3 personas como máximo, son medios de transporte muy respetados y suelen cederles el paso, además pocas veces se ven choques de autos en Bangkok.

La ciudad de Bangkok.


 Bangkok no es bonito en sí, seamos sinceros... es exótico y tiene un palacio real y unos monumentos aislados bastante impresionantes, pero en pleno centro puedes encontrarte ratas comiendo de la basura y no tiene una calle con encanto, pero sí la típica calle Thai con clubs nocturnos, salas de masaje, la cadena de tiendas 7eleven, farmacias de remedios caseros eficaces y más cosas.

El Gran Palacio es una maravilla, todo muy a su estilo, brillante y de colores, con dragones, flores de loto, templos con el suelo impoluto a modo espejo, hay que tenerle muchísimo respeto a todas las estatuas de Budah, es el dios para ellos.

Otro elemento que suele ir en conjunto en las visitas a la ciudad es el Buda tumbado, un templo grande en el cual hay un Buda que está tumbado (lógico ¿no?) lo curioso es que este Buda es de oro y ocupa casi todo el espacio construido del templo, es decir, como si metemos un conejito a una caja de zapatos, es imposible fotografiarlo entero por su tamaño. 

Paseando por las calles...

Los mercadillos es algo obligatorio en Thailandia, tienes uno en cada ciudad, están llenos de gangas y maravillas artesanales, en Bangkok está el famoso mercado Pat Pong, abarrotado de gente, donde se vende de todo, móviles, comida, joyas, relojes, bolsos... e incluso los servicios de niñas Tailandesas de 14 años, increíble pero tristemente cierto, y por catalogo.
También puedes probar la comida de los puestos ambulantes que huele bastante bien.

Animales...

Los animales exóticos principales del país son el mono, los tigres, el elefante asiático y las serpientes.
Monos de Lop Buri.
Hay un pueblo llamado LopBuri cerca de Bangkok en dirección al norte en el que viven principalmente monos, y después ya las personas, los monos están en todas partes como edificios, vías de tren, restaurantes, monumentos... hay cientos de ellos vagando por la ciudad y es probable que se te suban encima cuando quieren comer o jugar, cuando tienen sed hacen algo muy simple: abren los grifos de los regadíos, beben y los cierran.

Las serpientes son las más temidas, Thailandia es selva pura y está llena de serpientes, la peor es la King Cobra. Pero si quieres visitarlas de una forma más segura es recomendable una visita a la Snake Farm de Bangkok, es de la red cross y podrás ver espectáculos con ellas.


Reserva de elefantes de Chiang Mai, están domesticados.
Y los elefantes, siempre me han gustado mucho estos animales, son grandiosos y enormes, y por lo visto bastante peligrosos en su hábitat natural, inteligentes y con mucha memoria, en Tailandia los elefantes interactúan con los humanos, dibujan otros elefantes, te saludan con la trompa y juegan al fútbol con balones y porterías, ten cuidado no tengas plátanos cerca que te los roban y nada de esto es mentira. Un paseo a lomos de elefante es una de las aventuras obligadas de un viajero.


Su gente...

Trabajadora del té en las montañas con su bebé.
De la más cálida que puedas encontrarte cuando viajas, son hospitalarios y siempre con la sonrisa en la boca, incluso cuando están ocupados o en mitad de alguna tarea diaria, es una pena la gran barrera lingüística que hay normalmente con ellos, ya que apenas saben inglés y español muchísimo menos.
Son directos, dicen abiertamente cosas que un español nunca diría, como por ejemplo, que se ha hecho una operación de cambio de sexo.
A todo lo que les preguntes ellos te dirán que sí, ya que probablemente no se habrán enterado, sí a todo y todos tan felices.
Y la educación, educadisimos, es raro que uno sea maleducado.

Maravillas culturales y curiosas...

  • Allí no hay lavabos como los nuestros, tienen letrinas limpísimas, o sea agujeros en el suelo. En algunos lugares y como excepción verás un cartel que dice "western toilet" ahí tendrás tu taza de váter, eso sí, con un chorro de agua sustituyendo al papel.
  •  No puedes entrar a los WC con tus zapatillas de la calle, ellos te dejarán unas a la entrada, donde dejarás las tuyas.
  • No te pongas de pie delante de un Buda mientras las puntas de tus pies le señalan, gíralos, por respeto...
  • No le toques a nadie la cabeza, ni a los niños, esta muy mal visto.
  • No habléis mal del rey, es un delito.
  • Lo mismo con Buda.
  • En el metro o tren (concretamente el skytrain) hay que cederles el asiento a los monjes.
  • Es mejor no tocar a un monje, especialmente las mujeres, si es así a los pobres les caen dos meses de rezo como penitencia e incluso retiro espiritual.
  • La esperanza de vida de un monje es más alta que la de un ciudadano normal.
  • En los restaurantes no te darán bichos como cucarachas, hormigas o gusanos... es leyenda urbana, al menos de cara al turista.
  • Podrás disfrutar de un masaje muy completo por poco más de 3€ durante una hora o más.
Próximamente llegarán más aventuras viajeras, para cualquier comentario "click" en comentarios, abierto a todo tipo de sugerencias. 
Si queréis más información de alguno de los lugares mencionados solo pedidla. 






miércoles, 19 de febrero de 2014

Un fin de semana por el sur de Alemania.

De visita a Baviera... Múnich y Schloss Neuschwanstein. Wir sind nach München gegangen. :)

Este fin de semana ha tocado otra vez un viaje por Europa como suele ocurrir dos o tres veces al año, así que hemos hecho las maletas y el jueves 13 hemos cogido un avión con destino Múnich.

Después de un viaje turbulento y con un temporal poco agradable para volar, Alvaro Laura y yo llegamos a Munich muy puntuales pero ya bien entrada la tarde, allí nos esperaban nuestros queridos anfitriones Isabel y Ernesto; y por si llegábamos con hambre 3 sorpresas más: unos Pretzel (galleta salada en forma de lazo) para sentirnos como verdaderos alemanes nada mas pisar el país, el Pretzel es el típico detalle gastronómico de la zona y puedes encontrarlo en numerosos tamaños.

Al llegar a casa, salimos a ver la primera localidad llamada Unterhaching, al sur de Munich donde nos alojamos, un pueblecito pequeño y tranquilo con lago, guarderías,supermercados, plaza mayor y algún que otro restaurante.  Además de estar muy bien ubicado, no de esos lugares donde no encontraras turistas y te sumerges más en la cultura local.

München.


El segundo día lo aprovechamos para visitar Múnich, por suerte era aun viernes y no fin de semana y no estaba muy abarrotado, la visita  empezó por la famosa Marienplatz, donde se encuentra el actual (Neues Rathaus) y antiguo ayuntamiento (hoy día museo del juguete) y el juego del Glockenspiel, que a las 11am y 12am cada día sacan los muñecos a bailar durante unos 15 minutos con un toque musical de campanas, es curioso de visitar aunque según algún guía turístico es la segunda atracción turística más sobrevalorada de Europa, aunque eso es a juicio de cada uno. En esa misma plaza se encuentra una estatua de una virgen dorada que se ve desde todos los ángulos.
Es muy recomendable también subir a la torre del ayuntamiento aunque apenas está indicado como atracción turistica, cuesta 3€ la entrada normal y 1€ si eres estudiante, desde allí puedes tomar unas maravillosas fotos.
La Catedral llamada Frauenkirche, "Dom zu unserer liebe Frau" construida en el siglo XII con ladrillo rojo es muy famosa por sus dos torres con cúpula verde, de lejos parecen de diferente tamaño pero son exactamente iguales, aunque el estilo de la catedral no entra en la categoría de bonito, esta céntrica para visitarla.

Munich es una ciudad antigua con tres puertas principales, Isartor, que esta a las orillas del río Isar, Karlstor cerca de Karlsplatz, y Serlingertor, la más antigua de las tres. 


Ein Bier bitte!!


Para los amantes de la cerveza y las salchichas no puede faltar una visita al Hofbrauhaus, la cervecería mas famosa, seuramente más antigua y con más historia de Munich, es mejor ir un día que no sea temporada alta ni las horas puntas, aun así se puede compartir mesa con desconocidos lo que hace más fácil encontrar un sitio libre.
En ella los camareros van vestidos con el traje típico y hay música de fondo para hacer mas autentica la velada, las bebidas con un poco caras pero se compensa con la comida que es de raciones bastante generosas.
Tiene varias plantas y en la zona de arriba se sitúan los grupos y las mesas típicas alargadas, la planta baja que es más tipo cervecería no suele requerir reserva a no ser que sea una época muy turística. 
Así que ya sabéis, unas Wurst, ein Bier (o zumo de manzana Apfelschaft para el que no beba) y Prost!!!!
 En esta cervecería solía ir Hitler a pasar los ratos libres así que también tiene un poco de historia.
A las afueras...

En el 90% se las visitas a Múnich o a la zona de Baviera, una excursión casi obligatoria es el Castillo de Neuschwanstein, se llega cómodamente en tren desde Hauptbanhof directamente al pueblo de Füssen, allí se coge un autobús hasta Hohenschwangau donde se encuentran las taquillas de los tickets junto a otro palacio donde el rey Ludwig II vivió hasta mudarse al castillo alto.

Para subir al castillo hay 3 formas: andando, en calesa de caballos o en bus. La primera es la más barata y la mas recomendada, es un paseo muy bonito y es mejor no ser vaguetes y hacerlo de esta forma, en calesa es más caro aunque bonito y en bus es más rápido, pero seguramente os tocará esperar en la puerta, ya que la hora del ticket y la de compra están sincronizadas para subir andando cómodamente. 



Vistas del entorno natural cerca del Palacio de Neuschwanstein.


La entrada al castillo son de 11 a 12€ depende de la tarifa e incluye un audioguia en el idioma que elijas, de esta forma se visitan las habitaciones de forma más cómoda y van explicando cada una de las estancias. El rey Luis II de Baviera tenía una obsesión por los cisnes que son el elemento decorativo que aparece en todo el castillo. También tiene dentro un invernadero, paredes de piedra, sala de baile, capilla, piscina y muchas comodidades.


Una vez acabada la visita al interior del castillo es obligatorio ir a ver y contemplar las vistas desde Marienbrücke, un puente colgante que se sitúa a una cierta distancia del castillo entre dos montañas y desde el cual se toman las famosas fotos, la visita al monumento sin este puente pierde bastante interés, además las vistas son magnificas ya sea nevado, con colores otoñales, en invierno o verano. 
Vista del Palacio desde Marienbrücke.
No suelo hacer publicidad gratuita pero en este caso creo que merece la pena, si bajáis del castillo hambrientos hay un restaurante buenísimo al lado derecho de la carretera que se llama Allgäuer Stüberl , es muy acogedor de diseño típico bávaro y la comida y la atención son inmejorables, igual que sus precios.

Si sobra tiempo y el clima lo permite, es cómodo visitar la ciudad de Füssen, es pequeña con casitas tipicas de la zona con vigas de madera y el centro queda cerca de la U- Bahn que te lleva de vuelta a la ciudad de origen.







Achtung Sportler!!

En Munich se celebraron los JJOO de 1972, por ello tiene unas instalaciones deportivas bastante grandes, en el Olympia Park se puede pasear, escuchar conciertos y hasta hacer algo de senderismo, hay una colina artificial rellena con escombros de la II Guerra Mundial desde donde hay unas vistas esplendidas de la ciudad.  Ahí mismo se encuentra el museo de BMW por si os gustan los coches.
Vistas de la ciudad de Múnich desde la colina del Olympia Park.

Un poco más lejos y en otra parte de la ciudad está el Allianz Arena, que es el actual estadio del Bayern de Munich, por la noche se ilumina de rojo y azul, y si tenéis la misma suerte que nosotros podréis ver como cambia de color en directo. 

Se puede llegar tranquilamente en metro hasta la estación de Fröttmanig, que te dejara a unos metros del estadio. 

Si os gusta el surfing ya sea verlo o practicarlo, no es necesario ir a la playa ni moverse muchos Kilómetros para practicar este deporte, en el parque central de Munich, Englischer Garten, hay una ola artificial donde muchos surferos pasan la mañana en el río Isar. 


En resumen, un viaje que os animo a hacer y unos cuantas cosas que no os debéis perder:

- Probar la cerveza de trigo.
- También el zumo de manzana... es la alternativa.
- Comer un buen codillo y unas Wurst.
- Comprar un reloj de cuco, o unos imanes para la nevera, o unos muñecos Bávaros.
- Subir a la torre del Rathaus.
- Visitar alguna instalación deportiva.
- Hacer alguna excursión a las afueras. (Ratisbona, Dachau, etc)
- Ver el Palacio de Luis II, o de Disney.









sábado, 8 de febrero de 2014

De turismo por Bélgica.

He tenido la suerte de visitar este bello país en dos ocasiones, la primera en verano 2007, en un tour organizado donde se ve todo muy rápido pero comodísimamente, y la segunda en 2013, en un viaje digamos a la aventura y por cuenta propia donde pudimos profundizar más en el país pero de forma menos confortable.

Aquí os dejo una lista de unas cuantas cosas y consejos para disfrutar de Bélgica desde el primer día, todo a modo personal.



Probar el chocolate, ¡ñam!:

 Suena muy típico, el famoso chocolate belga que junto con el suizo son los más famosos de Europa, hay que probarlo sí o sí incluso aunque no seas muy chocolatero o prefieras un trozo de queso con anchoas de merienda… pero la magia no es probar el chocolate, sino observar esas fuentes de chocolate liquido ornamentales de los escaparates y aún mejor… ¡olerlo! Ese olor invade las calles especialmente si son estrechas y están llenas de bombonerías.
La forma más popular de probarlo es en forma de bombones, no está permitido poner la boca debajo del chorro de chocolate de las fuentes de los escaparates de momento.

Otra forma de saborear dulces de Bélgica es comiéndote un gofre o waffle como allí lo llaman, aunque los auténticos son de Lieja, seguramente no haya mucha diferencia a comértelo en una "tienda de gofres" de Bruselas “Gaufre de Bruxelles” o mismamente de Gante. Los gofres los hay de nutella, mermelada, sírope y puedes añadirles la bolita de nata. El precio es bastante aceptable.

Huir de la Rue des bouchers. ¡ a cenar!

Especialmente a la hora de cenar, o debería incluirlo en una lista de cosas que no hay que hacer si visitas Bruselas. Es una calle muy coqueta y turística llena de restaurantes con encanto, estrecha y con aire histórico, llenísima de restaurantes para probar entre otras cosas los famosos moules frites (mejillones)… ¿en Bélgica?... sí.  Pero en los que si te descuidas quedarás con hambre y tu bolsillo quedará también bastante perjudicado. Este es uno de los temas en los que se puede decir la famosa frase de Como en España en ningún sitio… Bruselas es una ciudad a la que no le faltan opciones gastronómicas, así que si no eres un turista sibarita más vale que te dejes caer por otro lado a la hora de la cena.  Las fritteries en cambio son un buen ejemplo, donde hay platos que incluyen las famosas patatas fritas, frittes, y a un precio razonable.
De todas maneras lo de huir no es literal, es necesario visitar esta calle pero es recomendable hacerlo en horas que no sean de comida o cena.


Visitar Brujas… sin escoba.


¡¡¡A poder ser en día soleado!!! A poder ser claro, ya que hablar de Bélgica y de días soleados es como combinar el criar pingüinos en el desierto, una ciudad de cuento y con encanto pero que nunca he tenido la oportunidad de visitar con los rayos del sol directamente en los ojos. Aunque es bonita no merece más de una tarde de visita, el clima suele ser bastante malo incluso en verano por la cantidad de lluvias, si buscáis animación es mejor considerarla ciudad de paso.
Para animar la visita es buena idea alquilar una bicicleta o una calesa, y sentarte en una terraza de la GrooteMarkt si el clima lo permite.



Preguntar y preguntar… para salir del caos belga. 

Y si es con un mapa en la mano mejor. Bélgica es el país más desorganizado y mal indicado de todos en los que he hecho turismo, lo que aquí podría ser permanentemente un lugar concurrido como una gran estación de tren, allí es un desierto en la mismísima capital europea, la falta de letreros es bastante notable y los pocos que hay están mezclados caóticamente en Francés y Flamenco sin ningún orden lógico.
Los belgas aunque son gente amable, tampoco poseen la virtud del saber indicar donde quedan las cosas. Los mapas de la red de metro y tren son inexistentes y los paneles con los horarios del tren no llevan orden ni contienen todos los transportes activos.


Si tenéis pensado visitar Lovaina, o sea Leuven la ciudad universitaria histórica que aparece en las guías, tened mucho cuidado, ya que hay una ciudad universitaria llamada Leuven la Neuf en la parte ya  de Wallonia, de la que nadie te avisará que no es la histórica Leuven que todos los turistas buscan. Recordad: Leuven y no Leuven la Neuf.

Compras en Amberes… 

Un paseo por Amberes para ver la ciudad, comprar y muchísimas más cosas, esta ciudad es la más animada del país, y nada más salir de la estación de tren que es una de las más bonitas de Europa e incluso del mundo, encuentras una calle comercial llamada Leysstraat que te lleva en linea recta al centro neurálgico y casco histórico de la ciudad, si lleváis un presupuesto generoso de no-mochilero podéis animaros con algún diamante, que es el souvenir por excelencia de la ciudad de Amberes, y además allí los escaparates brillan más que en ningún lado.
La ciudad de Amberes tiene un puerto aunque a decir verdad no tiene nada de especial, solo una especie de fortaleza a su lado de igual interés, así que  unas fotos por el centro, un café y a disfrutar del ambiente.

Gante.

En cuestiones de “alegrarte la vista turística” con una ciudad belga ésta se lleva el premio numero uno, es una ciudad con vida, restaurantes, cervecerías y hasta la oficina de turismo tiene un mirador de esos con encanto. La plaza de la catedral de San Bavón  (con  entrada gratuita) es una parada obligatoria, dar un rodeo al castillo y pasear por la ribera del río Leie donde se obtiene la famosa vista de los puentes y las casas con tejados triangulares y con almenas.
Si os animáis se puede dar un paseo en barco por el río para conseguir las mejores fotos.

Una nota importante: llevad el dinero justo para coger el tranvía ya que la máquina de los tickets no da cambio, y la estación del tren está muy retirada del centro, así que el paseo en transporte publico es casi obligatorio.

Y finalmente... Bruselas.


La ciudad de Bruselas no es demasiado grande y puede visitarse fácilmente a pie, aunque es aconsejable elegir un hotel céntrico y con antelación ya que no son baratos.

A mi parecer la plaza más bonita de Europa está en Bruselas, la famosa Grand Place, es aconsejable visitarla en horario de tarde, pero antes de que baje el sol. La razón es que por la mañana está llena de camiones y furgonetas de descarga y fastidian bastante la visión, y el atardecer impide hacer fotos a todos los rincones de la plaza porque siempre alguno sale deslumbrado. 
Cerquita de la plaza está el Manneken Pis, nada especial en esta estatuilla simplemente es un símbolo de la ciudad. Ya de paso haced unas fotos a las fachadas con motivos de TinTin.

El Atomium es un monumento moderno bastante original aunque esta retirado del centro, unas cuantas fotos desde fuera y parece suficiente, desconozco lo que hay dentro de él, las bolas brillan misteriosamente incluso estando a la intemperie, material mágico o buenos limpiadores. 

Para los amantes del fútbol, justo al lado se encuentra el estadio de fútbol Rey Balduino. 

Bruselas tiene catedral, aunque por alguna razón no es demasiado conocida, se llama Santa Gudula y está por la zona centro, enfrente tiene un parque con sillas donde te puedes tumbar y observarla, es bonita y además se entra gratis.


Bruselas es famosa también por su cerveza, aunque esta bebida no nos agrada a todos, pero si en un lugar te encuentras una carta en la que hay más de mil clases esperas que al menos alguna sea de tu agrado, por suerte hice una buena elección, la cerveza con sabor/o hecha con la fruta Mirabelle, dulce suave y deliciosa.